LA VIDA NO ES UN CAMINO DE ROSAS
26 Jun 2010
Es lógico soñar.
Es admisible tener la esperanza de una vida feliz. Es natural que el hombre ansíe la paz. Es histórico que la felicidad sea casi una quimera, pero… si suspendemos esta lista de lo que sabemos, tal vez caigamos en cuenta de algo que se nos pudo pasar por alto.
Y es una pregunta: ¿Qué estamos haciendo por nosotros mismos? ¿Qué cambios le estamos implementando a nuestra conducta, a nuestras ideas sobre la vida y los demás para no ser víctimas permanentes de los sentimientos?
Porque ya debiéramos saber que lo que sentimos, lo genera nuestra idea sobre algo. Dicho en forma de máxima metafísica, podríamos afirmar que:
Lo que pienso, digo y siento, es lo que obtengo. Vayamos despacio, a completar la mirada.
La vida no es un camino de rosas, aunque haya miles de rosas en nuestro camino. Esta aparente paradoja no lo es. Porque esas flores que ansiamos, como símbolo del mundo idílico que sentimos merecer, pueden ser cultivadas por nosotros, desde dentro y no fuera de nuestro ser. Lo que nos pasa, bueno o malo, es nuestra elección en gran medida. Siempre somos responsables de nuestro estado anímico. Provocamos nuestras risas y nuestras lágrimas. Tal vez por confiar en la persona equivocada. Tal vez cuando dejamos en manos de otro algo que teníamos que hacer nosotros… tal vez…
Y vuelvo a proponerte una pausa, para analizar más los simbolismos de las cosas, que su definición académica o material. Un camino, puede ser intentar una actitud siempre positiva. Ella nos irá marcando hacia donde seguir, aunque no haya ningún cartel indicador al costado del sendero. Todo el cuerpo lo manifiesta. Hay un equilibrio nuevo, en la salud, inclusive. Uno sabe que está yendo bien. Uno siente que no se está equivocando. Uno va confiado hacia ese supuesto futuro, que sólo debe ser un mínimo estímulo, ya que lo único valioso es el presente. Read the rest of this entry »








